Una cucharada de Mala Medicina: entrevista a Osvaldo Abeldaño

Nuestra nota de hoy la dedicamos a uno de los guitarristas más virtuosos de la escena Argentina, el señor Osvaldo Abeldaño.

Formó parte de varios proyectos, los cuales lo llevaron a grabar y a tocar en innumerables presentaciones y lugares muy importantes, cómo Vorterix, y la TV.

Fuego Maldito, su primer proyecto del cual hablaremos en la entrevista, tuvo su final en 2009 para pasar a formar parte de Curwen, banda de metal de Argentina, con estilo neoclásico, con influencias de Helloween, Judas Priest, Blind Guardian. En 2015 lanzaron su disco debut titulado THE FALL, el disco se editó en Argentina y Bélgica a través del sello discográfico Evil Records.

Entre 2014 y 2016 lanzaron dos videoclips,  Call of Freedom y Away From the Pain, con la producción de Javier Gutierrez. En forma paralela fue convocado por Guillermo Sánchez (bajista de la consagrada banda Rata Blanca y líder de Mala Medicina). En ese momento M.M. ya contaba con dos discos de estudio editados.

En 2014 entraron a estudio y grabaron el que fue el último álbum, AVE FÉNIX, en el cual tuvo lugar en los arreglos y las composiciones de las canciones, presentando el material en vivo y grabando videos de difusión.

Posteriormente el mundo de la música sufrió un duro golpe con el fallecimiento de Guillermo Sánchez el 27 de Mayo de 2017.

Actualmente, por razones personales dejó de formar parte de Curwen, y se encuentra trabajando en su proyecto solista, en el cual toca todos los instrumentos y las composiciones son íntegramente de su autoría.

EL PASO DEL JOVEN VIRTUOSO

Un espacio dedicado a los guitarristas

-¿Cuál es el equipamiento que usas actualmente?

Cuando entramos en el estudio a grabar Ave Fénix con Guillermo, el set que utilicé fue: Guitarra Schecter Omen Extreme 6 FR con Floyd Rose especial, la cual es hoy día una extensión de mi mano…

Equipo Marshall JCM 900.

Para tocar en vivo combo Marshall MG, pedal noise suppressor, compresor BOSS, chorus Nux, booster Electro Harmonix, Wah Wah Cry Baby, distorsión y limpios del equipo.

-¿Cómo fue tu acercamiento a la música?

Mi acercamiento a la música fue desde muy pequeño, con la radio, me gustaba el rock. Cuando comencé a crecer se cruzaron en mi camino Iron Maiden, AC/DC, Scorpions, había muchos programas dedicados al rock y al metal por aquel entonces…así era en los 90’…así fue como conocí estas bandas. De chico me llamaba la atención la batería, pero la primera vez que toque una, sentí que no era para mí.  Cuando probé una guitarra eléctrica que estaba en la casa de un familiar me sentí motivado, era una Fender…mi mundo cambió totalmente a partir de ese momento.

Mi papá me prestó su guitarra criolla para dar mis primeros pasos y entre 1997/98 mis padres me regalaron una Guitarra eléctrica, Telecaster Tórax, pero sólo duró un tiempo, nadie me dijo que no debía ponerle cuerdas muy duras a esa guitarra, y el mástil colapsó. De ahí pasé a la Hondo Les Paul del 80′ con micrófono DiMarzio que aún conservo, un equipo Dean Markley de 15 watts y un par de pedales BOSS.

Estudié en el conservatorio del Centro Cultural San Martín durante un tiempo, luego seguí mi camino trabajando de manera autodidacta y desarrollando mucho el oído. Formé Fuego Maldito, mi primera banda. Compuse diez temas con los que salimos a tocar y grabamos un demo.  Llegamos a tocar en CEMENTO y SHOWCENTER HAEDO. Fuimos teloneros de Pirámide (ex Imperio) Tiempo después por diferencias entre los miembros la banda se disolvió. Ese fue mi puente a Curwen.

-¿Qué fue lo más raro que te ocurrió tocando en un recital?

Siempre me tocó estar con gente que se manejó con mucho respeto, pero recuerdo un show que dimos en Martin Coronado, alguien del público que tenía acceso al escenario, porque la tarima estaba a baja altura, comenzó a tocar las perillas de los pedales mientras yo estaba tocando una canción desconfigurado todo mi sonido…y sin dejar de tocar me acerque y le dije «Si seguís tocando las perillas te corto los dedos»…creo que no se esperaba esa reacción ya que nunca paré de tocar.

Tiempo atrás me pasó algo muy emotivo, fue en el cumpleaños de un iluminador de Rata Blanca, salió una Zapada, y arrancamos a tocar, primero tocamos temas de Mala Medicina, y en un momento subió Adrián Barilari (Rata Blanca) y tocamos «Before you accuse me» de Eric Clapton, fue espectacular poder tocar con él y con Guille, ellos fueron mis ídolos de adolescente.

Otra anécdota me pasó con Curwen…en una fecha se me quemo el equipo en el último tema, había demasiada energía en el escenario! Con Mala Medicina me pasó algo similar, pero fue peor…Teníamos concierto en Pika Rock (Monte Grande), llegamos temprano para probar sonido, y se había cortado la luz en toda la zona, empezaron a caer las fanáticas, eran un montón de metaleras… La luz volvió media hora y se volvió a cortar. Esto ocurrió varias veces, y nos veíamos venir el aviso de suspensión del evento, de golpe llegó una horda de gente, había tensión y nerviosismo, pero finalmente volvió la luz.

Subimos a hacer la prueba de sonido y en el primer tema se quemó el cabezal ElectroVox que estaba usando. Fue un momento difícil porque todo estaba saliendo así. Luego de un rato de incómoda espera, me consiguieron un equipo, justo era el cumpleaños de Guille.

La verdad fue muy triste cuando se nos fue…

Era un pendejo de cincuenta y dos…uno más como nosotros, con mucha experiencia. Me dejó muchas enseñanzas… lo voy a extrañar porque era una gran persona. Sé que nuestra amistad hubiera durado para siempre.

El managment tuvo el impulso de querer seguir el proyecto en un primer momento, pero cayeron en la triste realidad de que ese lugar no tenía reemplazo. Así que la banda se disolvió.

Se armó un homenaje en el teatro Vorterix donde tocamos con varios invitados, y fue muy emotivo, además la producción del evento fue grande, el Vorterix es increíble pero sentí que tenía que estar viviendo eso con el negro. Sin él estar tocando en el teatro era lo mismo que la nada. Luego hicimos un homenaje un poco más íntimo en La Rocka con los amigos, fue difícil esa despedida. Fue mucho más emotivo ese último show.

-Cuál es tu influencia más grande como guitarrista?

¡Hay muchos! Pero los que realmente me inspiraron y me motivaron a dar mis primeros pasos fueron mi viejo y mi tío. Aunque ellos venían del palo del Tango. Dentro de lo que es el metal, Kirk Hammett, Osvaldo Civile (del cual tengo una de sus guitarras) y el gran Yngwie! Esos me marcaron y me llevaron a ese sonido, a la velocidad… también las melodías armonizadas de Judas Priest y de Iron Maiden.

Nota por Alex Martin.